En Derepente sabemos que en publicidad no hace falta ser un gigante para provocar grandes impactos. Por eso, la habilidad del pez chico y su capacidad de adaptación a cada medio le permite afrontar retos muy elevados. La experiencia nos recuerda que con ingenio, inteligencia y muchísima creatividad, alcanzamos metas de las que nos sentimos muy orgullosos.